A la hora de llevar a cabo un proyecto de arquitectura de interior, muchas personas se preguntan si es necesario contratar a un interiorista para dirigirlo. Nuestro consejo es que si lo hagan

Hay varias razones por las que contratar a un profesional del interiorismo y entre una de ellas la más importante es que: “El proyecto termine con éxito”

* Asesoramiento: El interiorista estudiará al máximo detalle las necesidades de su cliente y las características del espacio a intervenir tales como : superficie, estructura, iluminación, orientación, posibilidades de equipamiento, colores, mobiliario, todo ello para obtener la mejor solución posible al proyecto.

* Adecuación a la normativa vigente y Profesionalidad: El interiorista está capacitado para realizar su proyecto dentro de los condicionantes legales que se apliquen en el momento y que este cumpla todas las leyes de calidad, seguridad, sostenibilidad, etc. Son profesionales adscritos al Colegio Oficial de Diseñadores de Interior.

*Gestión: Cuando no somos expertos en la materia, la gestión del proceso de un proyecto nos puede resultar complejo. El trabajo del interiorista hará que la gestión parezca más sencilla y permitirá que el cliente se despreocupe.

*Dirección de Obra: El interiorista se ocupará de la dirección de obra de todo el proceso del proyecto, desde el inicio hasta la ejecución final.  Resolverá todos los problemas que puedan surgir y cuidará al máximo detalle que el resultado del proyecto sea fiel a las expectativas del cliente.

*Conocimiento de las tendencias del mercado: El interiorista conoce muy bien el mercado del interiorismo y la decoración de interiores, por lo que le asesorará sobre materiales, equipamientos y soluciones constructivas.

*Control de su presupuesto: Uno de los riesgos en un proyecto de interiorismo, reforma, rehabilitación…, es la desviación del presupuesto debido a los cambios de última hora o de los imprevistos. Si su proyecto es dirigido por un interiorista, el riesgo se minimiza porque todo se planifica de antemano. Se trabaja de acuerdo a un presupuesto, por lo que el interiorista tiene la posibilidad de hacer rendir y optimizar  ese dinero.

*Estética “Valor añadido”: El interiorista como profesional del diseño, sabe combinar el espacio, los materiales, las luces, el mobiliario, para lograr un ambiente armonioso y estético, todo ello con la finalidad de aportar un valor añadido a su local o vivienda.

*Calidad y Garantia: El interiorista actuará en defensa del proceso de la  obra y garantizando la calidad de la ejecución de la misma, mediante una dirección de obra profesional.

La intervención de un interiorista, hará que el proyecto, desde la idea inicial hasta los últimos acabados, se desarrolle de acuerdo a las exigencias del cliente y a los niveles de calidad exigidos.